Rosa Moya Trujillano, una española a la que la sanidad pública niega sus derechos
Rosa Moya Trujillano, una española a la que la sanidad pública niega sus derechos
3.7 (73.33%) 3 votes

Rosa Moya Trujillano tiene 57 años, y lleva sin poder salir de casa o valerse por sí misma desde febrero de 2017. Padece osteoporosis avanzada y artritis reumatoide; se desplaza, con ayuda, en una silla de ruedas prestada por la enfermera de enlace; depende de otra persona para todo: desde levantarse de la cama con ayuda de un elevador hasta para su aseo personal; incluso tiene que recurrir al uso de pañales.

Siguenos en Twitter : ->

Después de 20 años de cotización, la Seguridad Social considera que Rosa Moya Trujillano no reúne las condiciones para cobrar una pensión -actualmente vive de la Renta Activa de Insersión-, como considera que a pesar de no poder moverse podría trabajar -ya me dirán ustedes en qué-, y que su minusvalía es del 35%.

Rosa Moya Trujillano -quédense ustedes con el nombre, porque va a traer cola- está sufriendo en sus carnes la incompetencia de la sanidad andaluza, la indiferencia de Susana Díaz por los problemas de los usuarios, y la tremenda injusticia que supone ver que en su propio país se le niegan atenciones y derechos que en cambio se ofrecen sin ambages a los que vienen de fuera.

Rosa ingresa el 16 de agosto en urgencias tras cinco días sin poder ingerir alimentos ni líquidos, y en urgencias le dicen que no pueden hacerle una endoscopia porque tienen restrigidas las pruebas; que su caso corresponde a medicina interna -observen que se pasan la pelota de unos a otros, y mientras consiguen la cita siguen pasando los días sin que Rosa reciba alimento, en medio de la ola de calor tan espantosa que estamos soportando-.  A Rosa, que lleva 20 años trabajando como limpiadora y cotizando de su exiguo sueldo para lo que pudiera acontecer, la Seguridad Social y el SAS le dan con la puerta en las narices: un suero en vena, y a otra cosa… porque Rosa Moya Trujillano no es familia de Pedro Sánchez, ni amiga de Susana Díaz… ni siquiera tiene en sus manos la capacidad de defenderse.

A Rosa la ampara únicamente su hermana Pilar, que ha adaptado una habitación en una cochera para poder auxiliarla, porque después de 20 años cotizados por si llegaba el día en que no pudiera ganarse el sustento, cuando llega la dejan a la buena de Dios. Y si Rosa Moya Trujillano se muere de hambre, o de inasistencia, no va a importarle a nadie…

 

Pero si tenemos en cuenta que cualquiera de nosotros puede encontrarse algún día en la situación de Rosa Moya Trujillano, y sufrir que la Administración nos ignore, ya se ve la cosa de distinta manera, ¿verdad? Porque somos españoles, y cotizamos en España para que el Estado responda cuando es justo que lo haga. Rosa no es una pobrecita que demande caridad: es una mujer que necesita, y merece, esa respuesta.

 

Con casos como éste es momento de preguntarse dónde están las políticas sociales que anunciaba el PSOE, dónde están quedando esas palabras de Susana Díaz en el Parlamento en relación a lo bien que funciona la sanidad andaluza; y por supuesto dónde están los derechos de esta mujer, porque ya no es una cuestión de salud, sino de dignidad; dignidad ganada a pulso tras 20 años de trabajo duro, y honrado. Y puestos a preguntarse, pregunténomonos también dónde puñetas está Ciudadanos, que todavía no se les ha visto la cara… 

Rosa Moya Trujillano es ejemplo de otra andaluza más abandonada por su gobierno autonómico.Si esta es la bandera de la que tan orgullosa está Susana Díaz, que sepan que no va a ondear ni en Tarifa por mucho viento que sople.

 

Articulo por: yolanda cabezuelo arenas

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.