Nuria Segarra autora del libro
Nuria Segarra autora del libro "Algunas princesas son de plomo."
Nuria Segarra autora del libro “Algunas princesas son de plomo.”
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Estoy en la playa de Castelledefels esperando a mi siguiente autora, el atardecer me acompaña y “Romance sonámbulo” de Federico García Lorca en la voz de Manzanita suena en mis oídos haciendo que el vello se me erice.

La veo llegar, se sienta junto a mí en la arena. Tengo muchas ganas de saber sobre esta autora y su libro.

Imaginemos que Nuria Segarra y yo seguimos sentadas en esta playa mientras voy saciando mi curiosidad.

María: ¿Nombre propio o seudónimo?

Núria Segarra: Nombre propio, el nick-name que uso en instagram es @plom_princess.

María: ¿Qué podríamos saber de Núria Segarra?

Núria Segarra: Núria Segarra es una chica que estudió periodismo y que durante el proceso se dio cuenta de que lo que de verdad le gustaba era escribir. Entonces se apuntó al itinerario para narradores de la escuela de escritura del Ateneo de Barcelona y allí comenzó a escribir su primer libro, entre los veintitrés y los veinticinco años. Cuando estaba en el último curso le diagnosticaron un linfoma de Hodking que es un tipo de cáncer que afecta al sistema linfático. Tuvo que dejar las clases presenciales y apuntarse al curso online,  pero una de sus profesoras le rogó que no dejara de escribir, cuando pudiera y como pudiera y de esa advertencia nació Algunas princesas son de plomo.

María: Eres autora de género… y me gustaría añadir la siguiente pregunta, ¿sobre qué género no te atreves a escribir?

Núria Segarra: No me gusta enmarcarme en un género concreto prefiero pensar en mi obra como un tipo de literatura transversal que tiene un poco de todo. El esquema que uso en mis historias es el clásico de los cuentos de hadas tradicionales que son la base de toda la literatura occidental. Si bien es cierto que mi primer libro es una auto ficción y que me siento muy cómoda en ese universo, siempre incorporo varios géneros en mis libros que van desde el surrealismo onírico, al humor irónico, pasando por momentos de romanticismo, chick-lit, drama e incluso alguna pinzelada de terror y ciencia ficción.

Trato de decir las cosas a mi manera y le doy mucha importancia al estilo narrativo, me gusta experimentar con el lenguaje sobretodo con el actual. Para mi es tan importante lo que digo como el cómo lo digo.

Busco crear un mundo de ideas y sonidos que sea mío y coger a mi lector de la mano para que se sumerja en él y sienta lo que yo siento y vea lo que yo veo y que cuando termine el libro, piense que ha vivido una realidad con los ojos de otro.

María: ¿Te esperabas el mundo del libro tal y como lo estás viviendo?

Núria Segarra: Según mi experiencia vital si esperas demasiado de las cosas siempre acabas decepcionado. Así que cuando terminé APSDP, que en realidad es mi segundo libro pero el primero que intenté publicar, realmente no esperaba nada ni del mundo del libro, ni del mundo en general, a decir verdad. Había pasado mucho tiempo en el limbo y de repente volvía a estar viva en mitad del rio de los acontecimientos. Pero ahora sabia que estar vivo es algo temporal y muy incierto.

Como no tenía nada que perder, presenté APSDP a un concurso pero no gané y nunca más supe nada de dicho concurso. Entonces decidí hacer un portafolio para enviarlo a varias editoriales, envié un correo en una dirección de la web del grupo Planeta sólo para probar, sin esperanzas de que me contestaran, la verdad, me quedé sorprendida cuando a los tres días me pidieron el libro completo y a las dos semanas me dijeron que lo querían publicar pero que tenía que esperar  casi dos años porqué era novel y tienen un cupo limitado de noveles a los que publicar por año.

Estoy muy contenta de haber publicado mi primer libro en dos sellos tan importantes como Fanbooks y Destino (que era dónde publicaba Josep Pla, cosa que, como periodista, me hizo especial ilusión).

Uno de los mejores días de mi vida fue cuando subí las escaleras mecánicas de la FNAC de Plaza Cataluña y vi mi libro en la mesa de novedades, una pila bastante grande y con mi nombre escrito con letras gigantes. Sentí un vértigo increíble al pensar que la gente ¡lo leería! Hasta ese momento no había sido consciente de eso. Me temblaron las piernas durante dos semanas sólo con pasar por delante de una librería y pensar que mi libro estaba ahí, esperando en una estantería. Pensaba  en si alguien lo compraría y en que si lo hacían, en qué pensarían, si les gustaría, si lo odiarían.

La publicación del libro ha llenado mi vida de grandes momentos de luz pero también de inseguridades. Algunas veces me he sentido un poco perdida, pero de cada uno de esos momentos he aprendido una lección.

He descubierto, entre otras cosas, que hay que seguir escribiendo siempre, pero que hoy en día, el oficio de escritor no es solo escribir. Para poder tener una carrera literaria solvente y llegar a la gente hay que  imagen digital potente en redes. Esto te abre muchas puertas y puede consolidarte.

María: No sé qué tipo de narrador habrás puesto en tu libro ¿Con cuál te sientes más cómoda escribiendo?

Núria Segarra: Primera persona. Me siento muy cómoda con este narrador aunque en uno de los proyectos en los que estoy trabajando uso un omnisciente focalizado.

María: ¿Algún proyecto futuro?

Núria Segarra: Estoy trabajando en un gran proyecto nuevo, pero no sé cómo verá la luz. De momento ya tiene forma.

Ahora nos centraremos en tu libro “Algunas princesas son de plomo”

María: ¿Qué podríamos saber sobre este libro?

Núria Segarra: Algunas princesas son de plomo, es un libro sobre la fortaleza de los débiles, sobre la gente pequeña que busca en su interior y encuentra la manera de seguir adelante.

María: ¿Cómo son los personajes?

Núria Segarra: Pues por un lado tenemos a la protagonista y narradora de la historia, no tiene nombre o por lo menos el lector no lo sabe, es simplemente la princesa. Me inspiré en el personaje de Colometa, de la Plaza del Diamante, para el tema del apodo, aunque en ese libro la autora si decía el nombre de la chica que era Natália, creo. Nuestra princesa es una chica llena de sueños, con la cabeza llena de pájaros, algo mimada, con mucha tontería encima  y una apariencia frágil. Es delgada, es bajita, es pálida. Es una princesa, pero ese estereotipo a ella no le gusta. Todo el mundo la quiere y la cuida, como si fuera de cristal. Ella misma se cree débil y cuando enferma de repente, tiene un linfoma de Hodking, en un primer momento piensa que no podrá superarlo, que no tiene fuerza. Pero a medida que todo avanza descubrirá que algunas princesas son de plomo. Con mi protagonista pretendo darle la vuelta a un estereotipo muy presente en la sociedad como es el de la princesa y demostrar que la apariencia o el exterior de una persona muchas veces engañan y que aquellos que parecen muy fuertes no siempre lo son y sin embargo aquellos que parecen frágiles por fuera pueden no serlo realmente por dentro.

El principal masculino es el príncipe verde, del que tampoco sabemos su nombre. ¡Si es que príncipe verde tenia que ser! Sin doble sentido, no vayáis a pesar mal. Verde, por su mirada daliniana. Quebradiza. De poema de Lorca.  A los dieciséis años, cuando tenia más pelo,  lo llamaban el Tupés porqué en los pueblos cuando te ponen un apodo es imposible quitártelo de encima. Le gustan los números. Los coches. El fútbol. James Bond. Y las princesas que no quieren ser princesas. Representa la esperanza.

Entre los demás personajes destacaría la familia de la princesa y sobretodo Ariadna, su compañera de habitación, también enferma casada y con una hija pequeña, personaje que tiene la subtrama más importante de la novela.

En mis libros intento que los personajes actúen como personas, que tengan muchas capas y mucha profundidad.

María: ¿A qué público va dirigido tu libro?

Núria Segarra: Pienso que es un libro que puede interesar a cualquier persona que se haya enfrentado a una situación difícil ya haya sido una enfermedad o cualquier otra cosa. La protagonista es una chica joven, quizás ellas puedan sentirse más identificadas con el personaje principal, pero puede interesar a cualquiera.

María: ¿Qué significado tiene el título? Me intriga mucho.

Núria Segarra: Para saberlo tendrás que leerlo. Hay una escena al principio de la protagonista con su padre en la que se explica todo. En una pregunta anterior he medio explicado lo que quiere decir.

María: Pienso que la labor de un corrector literario es fundamental para que un libro pase a ser un buen libro, ¿qué opinas tú?

Nuria Segarra: Tienes razón siempre que el corrector entienda las intenciónes del escritor en cuanto al uso del lenguaje “reglamentario”. Pienso que deben corregir los errores siempre que esta corrección no vaya en contra del estilo y tono narrativo del escritor. Las lenguas están vivas, evolucionan y la corrección absoluta coarta la creatividad. Al final lo que hacemos es arte y si no se experimentara un poco nunca se habría llegado al cubismo ¿verdad?

María: Me gustan las frases Nuria, ¿te despedirías de nosotros con alguna de tu libro?

Y no dejó dos.

“Somos personas a las que ignorar por que actuamos como espejos. Somos miedos que hablan y que todavía sienten algo”

 

Al menos tres tonalidades verdosas diferentes se peleaban por ocupar la mayor parte de sus iris. Los azules, uno claro y otro más oscuro, quedaban relegados a segunda fila. Una línea gris, dos pequeñas motas amarillas y una marrón acababan de redondear el efecto. Era una mirada verde. Quebradiza. Daliniana. Como la del poema de Lorca””

-Núria Segarra-

Y después de las respuestas de la autora, ¿quién no ha quedado enamorado de su libro?

María Torres. “Conociendo al autor. Conversaciones”

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https://conociendoalautor.blogspot.it/

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