lunes, abril 15, 2024
Diario Alicante en Whatsapp

Lo Más Leído:

spot_img

Lo Último: en Noticias

Un relato del escritor Marlon Antonio Mendoza

Marlon Antonio Mendoza Córdoba, nació el 27 de octubre de 1996 en Managua, Nicaragua. Es un apasionado estudiante de Economía que descubrió su amor por la lectura desde la edadde 13 años.

Su inspiración, alimentada por la obra de Lovecraft y otros autores como Nietzsche, Schopenhauer, Artaud y Vallejos, ha dado forma a su búsqueda de crear nuevos aires literarios.

A pesar de su participación en diversos eventos literarios, Marlon elige evitar el contacto social frecuente, guiado por su concepto singular de la sociedad.

Su historia, arraigada en la vibrante cultura de Managua, se entrelaza con su viaje literario y su enfoque distintivo en la calidad de las interacciones sociales.

He aquí un relato de esta joven promesa de la literatura nicaragüense.

CÓDIGOS DE LA NOCHE

Mira Tambien: Estos Temas RelacionadosVesco clays spain pone en marcha la producción de las materias primas cerámicasVesco clays spain pone en marcha la prod...

CapítuloI

El sol descendía lentamente sobre las ruinas de un pueblo olvidado entre los manglares del departamento de Río san Juan. José Blandón, un antropólogo inquieto en busca de respuestas, caminaba entre los caminos desolados, donde las casas de madera desgastadas se alzaban como testigos mudos de un pasado desconcertante.

Al adentrarse en la plaza central, el viajero sintió una presión en el aire, como si los arboles circundantes ocultaran secretos milenarios. En la fachada antigua del castillo, un relieve de una criatura grotesca desataba escalofríos en quien la contemplara.

Decidido en desentrañar el misterio, José reviso los registros polvorientos en el ayuntamiento abandonado. Descubrió que, décadas atrás, los lugareños atemorizados por sucesos inexplicables, optaron por abandonar sus hogares de un día para otro.

Guiado por una antigua leyenda local, el antropólogo se aventuró hacia los manglares, donde se decía que sucesos extraños se desataban. A medida que la luz del desvanecía, una penumbra ancestral cubría el paisaje y sus pasos resonaban como susurros en la tierra olvidada.

De pronto, entre las sombras emergieron figuras difusas. Ojos luminosos observaban desde la oscuridad. La selva cobraba vida con susurros indescifrables. En ese momento se entendió que las criaturas ocultas en las leyendas no eran solo mitos. Abrir la puerta a lo desconocido no fui la elección correcta, se ha liberado algo que yacía en espera desde tiempo inmemorables.

Capítulo II

La noche cayó sobre el castillo como un manto oscuro y el antropólogo se adentraba más en los manglares, siguiendo los susurros de la selva. Entre las sombras descubrió un antiguo altar cubiertos de símbolos arcanos tallados en piedras. De repente una presencia invisible lleno el aire y una voz ancestral resonó en la mente de José.

Mira Tambien: Estos Temas RelacionadosMúsica y empresa se unen en Vivir con MúsicaMúsica y empresa se unen en Vivir con M...

“Has despertado lo que no debía ser perturbado”, murmuro la voz.

En ese diminuto instante el antropólogo comprendió que había tropezado con un pacto ancestral entre los lugareños y seres de dimensiones olvidadas.

La selva se estremeció, revelando figuras etéreas que danzaban entorno al altar. Eran los habitantes originales del castillo, cuyos destinos se entrelazaron con entidades cósmicas mucho antes de que los colonos llegaran.

Atrapado entre la curiosidad y el miedo, presencio el renacer de un pacto sellado en sangre y misterios. Los seres ancestrales, medio visibles en la penumbra, extendieron sus brazos hacia él, invitándolo a formar parte de una conexión que transcendía el tiempo y la realidad conocida.

Incapaz de resistirse a la llamada de lo culto, José tomo la decisión que sellaría su destino y abriría las puertas a un mundo donde la frontera entre lo humano y lo divino se desvanecía dejando atrás de si un rostro de sombras y secretos que transformarían el castillo en el epicentro de una oscura mitología resurgida.

Capítulo III

Con el pacto sellado, el castillo se sumió en una metamorfosis inquietante. Los manglares cobraron vida con una luminiscencia sobrenatural y criaturas antiguas danzaban en los límites de la percepción humana. José, ahora vinculado a lo arcano, exploraba los límites de la cordura mientras se sumergía en la trama de mitos entrelazados.

Mira Tambien: Estos Temas RelacionadosEl dolor se acentúa en Navidad para quien está viviendo un proceso de dueloEl dolor se acentúa en Navidad para qui...

Las noches se volvieron más inquietante, con la oscuridad susurrando secretos y sombras que se retorcían con vida propia. Los lugareños que habían abandonado el pueblo comenzaron a regresar, atraídos por una fuerza inexplicable que los envolvía.

En su búsqueda de respuestas, el antropólogo se encontró con una sociedad secreta que había perdurado en las sombras, custodiandolos misterios del castillo. Descubrió que el pacto ancestral estaba destinado a mantener un delicado equilibrio entre lo terrenal y lo cósmico, su intervención había desgarrado ese velo.

El investigador se vio atrapado en una lucha entre fuerzas más allá de la compresión humana, donde la realidad se desdibujaba y los límites entre aliados y enemigos se volvían difusos. Cada revelación lo llevaba más cerca de comprender la verdad oculta detrás de la fachada del castillo, pero también lo sumía más profundamente en la espiral de lo desconocido.

Capítulo IV

A medida que el castillo se sumía en el laberinto de su propia existencia, el antropólogo se adentró más en las profundidades de los manglares. Allí descubrió una red de túneles subterráneos que conectaban con dimensiones olvidadas, un laberinto de locura que desafiaba toda razón.

Cada corredor estaba adornado con inscripciones arcanas que parpadeaban con una luz ancestral. Criaturas inimaginables merodeaban en las sombras, mientras voces distorsionadas resonaban en los pasillos. Se desato una lucha contra la creciente marea de locura, buscaba respuestas en los recovecos de este mundo retorcido.

En su travesía se encontró con supervivientes del pacto ancestral, seres cuyas formas se habían entrelazados con lo sobrenatural. Le revelaron que el equilibrio quebrantado amenazaba con desencadenar un cataclismo que trascendería las fronteras del pueblo.

A medida que el laberinto se desplegaba ante él, José enfrento pruebas sobrenaturales y espejismos que desafiaban su cordura. Cada elección, cada giro resonaba en los rincones etéreos de esta realidad alterada. El destino del pueblo yacía en la capacidad del antropólogo para descifrar el enigma de este laberinto de locura y restaurar el equilibrio antes de que las sombras devoraran todo a su paso.

Capítulo V

En las profundidades del laberinto, hubo un enfrentamiento con una entidad cósmica que yacía en el epicentro de la ruptura entre dimensiones. La criatura, una amalgama de sombras y energía ancestral, rugía con un eco que resonaba en lo más profundo de la existencia.

Con la guía de los seres entrelazados en el pacto ancestral, se comprendió que solo podía restaurar el equilibrio desgarrado enfrentándose a la entidad en su propio terreno. Invocando conocimientos antiguos y canalizando la fuerza que había adquirido, se sumergió en la confrontación cósmica.

El laberinto se retorcía con la lucha entre fuerzas opuestas, mientras todos lidiaban con visiones de realidades alternas y desafíos que desafiaban la lógica terrenal. Cada paso resonaba en el tejido mismo de la existencia, y la línea entre la realidad y la ilusión se desdibujaba.

En un último acto de valentía, el antropólogo logró sellar la brecha entre las dimensiones, restaurando el equilibrio perdido. La entidad cósmica se disipó en la penumbra, y un susurro ancestral agradecido llenó el aire.

A medida que la calma regresaba al castillo, los manglares recuperaron su quietud. Los seres entrelazados volvieron a las sombras, y el pueblo, liberado de la influencia de lo desconocido, recuperó una paz que se había perdido por generaciones.

José, marcado por su experiencia, se despidió del castillo con el conocimiento de que la fina línea entre lo humano y lo cósmico podía desgarrarse, pero también repararse. Dejó atrás un pueblo que, aunque marcado por la oscuridad, renació con una comprensión más profunda de los misterios que acechan en los rincones olvidados del mundo.

Capítulo VI

Con el equilibrio restaurado en el castillo, José comenzó a notar un objeto peculiar que emergió de las profundidades del laberinto cósmico: el Libro Negro de las Sombras. Este antiguo tomo, cubierto de inscripciones arcanas, parecía ser el vínculo que conectaba la realidad terrenal con las deidades olvidadas.

El libro exudaba un aura misteriosa, el impulsado por la curiosidad, comenzó a explorar sus páginas. Descubrió relatos ancestrales, rituales prohibidos y nombres de deidades que apenas se susurraban en las leyendas locales.

A medida que se sumergía en las páginas del Libro Negro, el antropólogo sintió que su comprensión del cosmos se expandía, pero también experimentó las sombras de la deidad que había enfrentado. El libro se convirtió en un faro de conocimiento oscuro, tentándolo con secretos que podrían iluminar o consumir.

Capítulo VII

La deidad a la que José se había enfrentado en el laberinto no había desaparecido por completo. En las noches silenciosas, comenzaron a ocurrir fenómenos inexplicables; susurros en la brisa, sombras danzantes y sueños perturbadores que señalaban el despertar de la deidad.

El libro negro, ahora un catalizador de fuerzas más allá de la compresión humana, emanaba una energía inquietante. Y este sintiéndose atado a su conocimiento y al peligro latente, se vio arrastrado hacia la responsabilidad de evitar que la deidad regresara con pleno poder. El pueblo aun frágil tras los acontecimientos temblaba ante la proximidad de la deidad. El enfrentamiento de la dualidad del libro negro como fuente de sabiduría y potencial perdición, se embarcó en una nueva odisea parasellar definitivamente las sombras de la deidad y preservar la frágil paz recuperada en el castillo

Capítulo VIII

José se sumergiómás profundamente en la investigación del libro descifrando sus páginas con una mezcla de fascinación y aprehensión, cada revelación le acercaba a la comprensión de la deidad dormida y a la verdad detrás de la antigua conexión entre el pueblo y las fuerzas cósmicas.

Guiado por las indicaciones del libro, emprendió una travesía prohibida hacia lugares aún más oscuros y remotos. Siguiendo rituales olvidados, atravesó límites dimensionales, enfrentándose a criaturas espectrales y desafiando las leyes mismas del tiempo.

En su búsqueda descubrió que el despertar de la deidad estaba vinculado a un antiguo juramento hecho por los fundadores del pueblo. La deidad, una fuerza primigenia exigía su tributo periódico. Aquellos que sellaron el pacto ancestral lo hicieron para prevenir la paz en el presente a expensas de un futuro incierto.

Capítulo IX

Con cada paso más cerca de la verdad, José se encontró con la necesidad de realizar el último ritual para sellar de una vez por todo el poder de la deidad. Atravesó un portal interdimencional hacia un lugar etéreo donde las leyes de la realidad eran solo caprichos de la deidad dormida.

El ritual exigía un sacrificio, no de sangre, sino de conocimiento, sintiéndose imbuido con la sabiduría del libro, se ofreció como catalizador para contener y encerrar la deidad en un estado de somnolencia perpetua.

El cielo tembló y la tierra vibro con la energía liberada durante el ritual, su cuerpo era cubierto por una aurora de sombras, sintió como la deidad retrocedía, confinada nuevamente en las fronteras entre mundos.

Con la deidad sellada y el libro negro custodiado en un lugar seguro, el castillo se sumió en una paz más profunda. La travesía de José dejo una marca indeleble en la historia del pueblo y aunque las sombras perduraban, también lo hacia la esperanza de un futuro sin la amenaza constante de lo desconocido.

El libro negro una reliquia de conocimiento prohibido quedo bajo la custodia de aquellos que comprendían su poder y peligro. Marcado por la experiencia, partió con la certeza de que, aunque los secretos oscuros y las deidades olvidadas acechan en los rincones del universo, la voluntad humana puede resistir y prevalecer.

Así concluye el misterio del castillo que atemorizo un pueblo, un lugar donde las sombras y la luz coexisten, donde la frontera entre lo real y lo sobrenatural es tan frágil como el velo que separa los mundos.

servicios de guest posting
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y conoce toda la actualidad al momento.
Albert Hernandez
Albert Hernandez
Albert Hernández es poeta, escritora, actriz de teatro y licenciada en Ciencias de la Educación con Mención en Biología. Nació el 6 de septiembre de 1988 en Jinotega, Nicaragua. A la edad de 6 años empezó a escribir sus primeros poemas, y con el tiempo empezó a leer las obras de grandes como: Rubén Darío, Vicente Huidoro, André Breton y Ernest Hemingway. En 2022 publicó el poemario "Árboles de Tierra", y parte de su obra ha sido publicada en revistas digitales nacionales e internacionales. Es fundadora del programa "Poetas a la Vista", con el objetivo de promover el arte en todas las dimensiones y de carácter multigeneracional. Es representante de la revista Ergo en Nicaragua y funge como promotora cultural.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!