LA PRUEBA DEL TREN

LA PRUEBA DEL TREN

LA PRUEBA DEL TREN

“Dos pasajeros en un compartimento de tren. Nada sabemos de sus
antecedentes, de su procedencia, ni de su destino. Se han instalado
cómodamente, han acaparado mesitas, colgadores y portaequipajes, han
esparcido periódicos, abrigos y bolsos en los asientos vacíos. De pronto se abre
la puerta y aparecen dos nuevos pasajeros. Los dos primeros no les dan la
bienvenida. Dan claras muestras de disgusto antes de dedicarse a recoger sus
cosas, para compartir el espacio del portaequipajes y recluirse en sus asientos.
Aún sin conocerse en absoluto, los dos pasajeros iniciales demuestran una
sorprendente solidaridad mutua. Actúan como grupo establecido frente a los
recién llegados, que están invadiendo su territorio. A cualquier nuevo pasajero
lo consideran un intruso. Su actitud no se diferencia mucho de la que tienen
los aborígenes, que reivindican la totalidad del espacio disponible. Ésta es
una concepción que escapa a toda explicación racional y, sin embargo, está
muy arraigada. El tren se dispone a andar. Nueva estación. La puerta del
compartimento se abre de nuevo para dar paso a dos pasajeros más. A partir
de este momento varía el estatus de los que les precedieron, es decir, el segundo
grupo en llegar, hasta este momento, eran intrusos, forasteros; al llegar la tercera
pareja, los segundos pasan a formar parte de los sedentarios, de los dueños del
compartimento y comienzan a hacer uso y toman la actitud de antiguos vecinos
del lugar, merecedores de toda suerte de privilegios.”
( extractado de “La Gran Migración” )

Hace mucho tiempo, una campaña de concientización en Alemania ponía a un niño al centro de un salón. Frente a él, dos muñecos: uno de piel blanca pelo rubio y otro de piel morena y pelo negro . Les hacían varias preguntas en donde tenían que elegir a uno de los muñecos, como respuesta. Las preguntas eran: ¿quién crees que es malo? ¿quién crees que es feo? ¿cuál te gusta menos? Las respuestas apuntaban al muñeco de piel morena y pelo negro..Los niños no lo sabían, pero aplicaban los conocidos como “micro racismos”, esas actitudes o comportamientos racistas que ocurren de manera tan sutil, tan imperceptible, que muchas veces pasan desapercibidos, pero que los practicamos de manera recurrente.

Los microracismos son expresiones cotidianas y sutiles encaminadas a perpetuar discriminaciones por motivos sociales, sexuales y étnicos, que atentan contra la personalidad, dignidad e integridad de una persona, dificultando su desarrollo particular y colectivo. Este concepto nace debido a la evolución de los pensamientos y comportamientos que supone el racismo, a causa de la intolerancia social hacia la discriminación directa y la pasividad mostrada por la población al enfrentarse a comentarios peyorativos hacia determinadas personas, sus colectivos y culturas. Estas expresiones están constantemente presentes en nuestro lenguaje y en innumerables ocasiones evitamos el enfrentamiento con las mismas,
siendo necesario el conocimiento de los microracismos para la concienciación sobre su existencia, y falta de sensibilización que la comunidad presenta frente a estas frases discriminatorias. Los microracismos existen, su visibilización supone una nueva manera de lucha contra el racismo encubierto.

Usted que lee y yo que escribo como Emigrante : somos racistas. Aunque tratemos de comportarnos como personas estupendas que se consideran iguales a los que nos rodean, tenemos los dos los pies emponzoñados en una sociedad racista. Aquí no pone la otra mejilla como el santo moderno. Ojalá no hubiese diferencias. Pero las hay. Por el color de la piel. Por el sexo. Por el dinero. Y mucho me temo que lo que pasa en Estados Unidos y que es lo que ha sucedido siempre, indios y rostros pálidos, es la primera señal brutal de que el tránsito por el extraño planeta vacío y silencioso de Pandemia no nos hizo mejores, como creían los majos. Por desgracia usamos los dedos para señalar. Hay racismo por el color de la piel y por el color del dinero. Hay racismo contra gais y lesbianas. Hay racismo contra los trans. Hay racismo por la rubia de bote. Hay racismo contra el gordito Hay racismo contra el Emigrante . Arriba y abajo es la historia del mundo. Por mil campañas que hagamos, que son necesarias, aflora el racismo bestial, el evidente, el que no se esconde, el que utiliza la cabeza para dar cabezazos, no para pensar. Y está el otro racismo, que se multiplica hasta el infinito y más, el micro racismo que, gota a gota, es un macro racismo tremendo. Taladra la razón, como la tortura de la gota malaya. Poco a poco. El micro racismo es el de la compasión, que es forzada. Es el de la caridad, que no es más que propina de superioridad. Es el de la imagen, mira qué linda con su piel blanca y rizos rubios .Estamos en la sociedad de la apariencia, en lo que algún pensador nombró como el desierto de lo virtual, y, en un mundo de imágenes, los clichés del odio al distinto distante iban a funcionar a toda máquina, de pantalla en pantalla sin parar. Desde Alemania sufro en mis huesos el Racismo , que aparte puedo dar clases de ver mundo. Séneca: la sabiduría es la única libertad.

 

  • Articulo de Opinión: Jose Mateos Mariscal

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable Sergio Rico Ayala.
  • Finalidad  Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Su consentimiento.
  • Destinatarios  Sergio Rico Ayala.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

error: DiarioAlicante.es: !Contenido Protegido!
DiarioAlicante.es 】» Este sitio web utiliza cookies para asegurarse de obtener la mejor experiencia en nuestro sitio web    Ver Más
Privacidad