Acaba de ocurrírseme el nombre de este fenómeno que estamos viviendo a nivel mundial: el “Todo al revés”, a cuenta de Greta Thunberg, esa niña activista que pronunció en la ONU un histriónico discurso por el cambio climático en el que acusaba a los dirigentes políticos de haberle robado su infancia. Puestos a dejar que los niños asuman este tipo de responsabilidades habria causado más efecto que la frase de marras la pronunciara cualquiera de los chiquillos del tercer mundo, por ejemplo los explotados en las minas de coltán; porque a éstos sí que les han robado su infancia -y no sólo los dirigentes políticos: también todos los que vivimos en un primer mundo que, para existir, necesita un tercero que se muera de hambre-.

Greta Thunberg, la punta de un iceberg que esconde oscuros intereses

Las reivindicaciones de Greta Thunberg son las mismas que llevan planteando los indígenas americanos desde hace 400 años, o los nativos de África; sería mucho más lógico que alguno de ellos las hubiera planteado en la ONU, pero tiene que llegar una niña caucásica -nacida y criada en ese súmmum del primer mundo que es suecia- para que alguien la escuche. La niña representa el fenómeno del “Todo al revés” que estamos viviendo, o sea, que reivindiquen a las víctimas quienes no lo son. ¿Por qué? Porque si las víctimas se alzan son ingobernables, y conviene mantener el movimiento ecologista dentro de unos parámetros que resulten rentables a los Lobbies y a los antisistema. Preguntarán ustedes por qué conviene tal cosa: porque la ecología es un negocio que mueve millones, exactamente igual que el feminismo. Esos millones sirven para que los dirigentes de los antisistema adquieran un status económico, y a su vez ese status contribuye a que no azuzen a los antisistema de base hacia lo único que puede desestabilizar los poderes fácticos: la revolución.

Los antisistema surgen como reacción de protesta ante un sistema injusto. Para ilustrar la situación basta recordar que en España vivimos un preludio de revolución alrededor del 15-M: los indignados llegaron a acojonar a todo el sistema político temeroso de que se repitiera el Mayo del 68 -que fué una carga de profundidad-, porque en aquel momento media España estaba indignada. ¿Solución? La misma que en la última etapa del Mayo francés: distraer a la masa con la promesa de una representación parlamentaria dispuesta a luchar por la revolución desde dentro, para que mientras adquirían el status del que hablaba antes fuera transcurriendo el tiempo y el impulso revolucionario se diluyera. No tienen más que ver lo bien colocados que están todos los dirigentes del Mayo del 68, y los de Podemos. ¿Qué tiene que ver ésto con el “todo al revés”? La representación: quien decía hablar por el pueblo no era ningún afectado por la crisis o el desempleo, sino un grupo de universitarios que vieron en el 15-M el negocio y la oportunidad perfectos de asegurarse el futuro.

El siguiente paso es derivar la pasión revolucionaria hacia otras cuestiones. El feminismo, la violencia de género o la ecología constituyen una maniobra de distracción desde el momento en que los Lobbies se adueñan de esos conceptos. No verán ustedes ninguna víctima de violencia de género al frente de ninguno de estos Lobbies; lo más que pueden llegar a ver es una niña como Greta Thunberg, cargada de buenas intenciones, que clama por la ecología seguramente ignorante de todo lo que tiene detrás.

La niña cae mal, no por lo que dice o por cómo lo dice; ni siquiera por el histrionismo que la hace parecer una pequeña psicópata… Cae mal porque resultan muy evidentes los intereses que la han empujado a ser la imagen de una pretendida revolución ecologista, la campaña de marketing con tan pocos escrúpulos que no sólo se atreve a usar niños, sino que usa a los suyos propios. Y cae mal también porque de eso se trata: de plantear una cabeza de revolución que no sea del todo creíble. Cada discurso de esta niña se encontrará con las burlas que acaban de dispensarle en la cuna del Mayo francés, porque es la candidata perfecta; la representante de la generación más consumista de todos los tiempos… Una revolución encabezada por adolescentes adictos al móvil, a las consolas, al aire acondicionado… El “Todo al revés” llevado a la ecología.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable Diario Alicante.
  • Finalidad  Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Su consentimiento.
  • Destinatarios  Diario Alicante.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Diario Alicante: El Periódico Digital de Alicante y Provincia

Diario Alicante con la Actualidad de Información de Noticias al Día.

Diario Online líder de información en Español


Diario Alicante: El Periódico Líder de Audiencia en Alicante.

Alicante: !La ÚLTIMA hora de Alicante en DiarioAlicante.es

Sigue la Actualidad de Alicante y Comunidad Valenciana


Diario Online de INFORMACION Alicante

Toda La Información en Alicante y Provincia.

error: DiarioAlicante.es: !Contenido Protegido!
DiarioAlicante.es 】» Este sitio web utiliza cookies para asegurarse de obtener la mejor experiencia en nuestro sitio web    Más información
Privacidad