Como poner orden a nuestras prioridades en la vida

Como poner orden a nuestras prioridades en la vida

Como poner orden a nuestras prioridades en la vida

El tiempo no es un enemigo, es un recurso que tenemos que administrar eficientemente para lograr el cumplimiento de nuestros objetivos.

Cuando el tiempo no nos alcanza, o bien, tenemos la sensación de que se ha convertido en un enemigo, es porque hemos alterado nuestras prioridades, y debemos enfocarnos en aquellas que merecen nuestra atención.

Vive el “aquí y el ahora” Para aprovechar al máximo el tiempo, debemos enfocarnos en el presente, soltar el pasado, y ver el mañana con esperanza. Necesitamos descubrir lo bueno de cada momento, para poder aprovechar al máximo lo que estamos viviendo.

Estar ubicados en “el aquí y en el ahora” nos permite tener un mejor nivel de conciencia de las decisiones que debemos tomar sobre nuestro tiempo, por eso me voy a permitir darte unas sencillas, pero simples herramientas que te ayuden en este proceso

1)Piensa en lo que haces cada día

Antes de hacer ningún tipo de cambio radical en tu vida, tienes que dedicar tiempo a analizar qué es lo que estás haciendo en tu día a día. Empieza pensando en plazos pequeños.

Primero pregúntate qué haces regularmente cada día de la semana; luego cada semana completa, cada mes y, finalmente cada año. Tus acciones deben tener una finalidad o dirección común. Al analizar tus acciones diarias, te darás cuenta si estás poniendo todo tu esfuerzo y si estás haciéndolo de la forma correcta.

Ejercicio: necesitas una hoja de papel, bolígrafo y un calendario.

Siéntate en un lugar tranquilo, relaja el cuerpo, respira lentamente por la nariz y cierra los ojos.

Mantén este estado durante 2 – 5 minutos.

Toma el papel en blanco y no pienses. Escribe qué es lo que haces cada día desde que te levantas, hasta que te acuestas. No razones si está bien o mal, eso ahora mismo no interesa. Una vez que tengas esa lista de cosas que has estado haciendo diariamente por los últimos meses, separa en columnas qué acciones te hacen sentir orgulloso y cuáles no.

2) Escribe las 10 cosas más importantes ahora

Cabe resaltar la importancia del “ahora”. Tenemos que aceptar que estás en continuo cambio y que es posible que lo que ahora tiene mucha importancia para ti, en un tiempo deje de tenerlo.

Por ello, no es necesario hacer muchas reflexiones profundas, sino marcar una dirección que se alinee con tus valores de vida. No te presiones por tener que escribir 10 cosas importantes, el número es meramente orientativo.

En lo que sí tienes que prestar atención es en el nivel de cambio que va a suponer en tu vida.

Ejercicio: toma otra hoja en blanco, papel y tapa la anterior. Escribe número del 1 al 10 y deja espacio entre cada línea.

En cada número escribe por orden de importancia las cosas que haces cada día y en qué posición estarían. Dale a la vuelta a la hoja y escribe de nuevo los números del 1 al 10. En esta ocasión, escribe siguiendo la misma idea, las cosas que no estás haciendo pero que son importantes para ti en este momento.

Compara ambas listas y señala las que pueden tener algunos aspectos en común. Guarda el papel nuevamente.

3) No hay nada urgente, sólo falta de organización

Cuando entiendas que nada en esta vida es imprescindiblemente urgente, limpiarás todo el estrés y las malas vibraciones que te impiden alcanzar tus objetivos.

Estamos acostumbrados a pensar que tenemos el control de todo lo que nos rodea, y por suerte, no es así. Por el contrario, tenemos que dejarnos llevar dentro de una organización general.

No permitas que te digan lo que es urgente o no. Tú marcas tus límites, tú decides qué hacer y cuando hacer. APRENDE A DECIR NO y a tomar las riendas de tu vida. Todo depende de cómo te sientas mejor contigo mismo, ¿hay algo más importante?

4)Ejercicio: toma la lista con las cosas más importantes. Ya está ordenada por prioridad. Ahora organiza los plazos que necesitas para cumplir cada una de estas acciones. Pon fechas generales, entre un día y un mes.

No planifiques con seriedad nada por más de un mes. Ante todo, mantente relajado, sin pensar en todo lo que tienes que hacer. Hay tiempo para todo. Cuando acabes la primera organización, sitúa todo dentro de un calendario.

Piensa qué tienes que hacer para cumplir con cada objetivo a tiempo. Las tareas que no merezcan la pena, elimínalas. No le dediques ni un minuto de tu tiempo a aquello que no te va a generar un beneficio, ya sea personal como profesional.

5) Prueba el plan durante una semana

Lo que hemos hecho hasta ahora nos servirá para visualizar sobre papel hacía dónde queremos dirigir nuestras acciones y en qué plazo es posible ejecutarlas. Suele ocurrir que nos exigimos más de lo que realmente somos capaces de hacer.

Como vas a ver, todo lo que has planificado está perfecto en tu imaginación, pero el mundo real tiene algunos contratiempos.

Por eso, esta parte es fundamental. Tienes que llevar a la acción todo lo que has escrito. Es la única forma de saber si va a funcionar o si vas a necesitar ajustar algunos aspectos.

Ejercicio: utilizando el calendario que hiciste en el ejercicio anterior, organiza las acciones para que se adapten a tu próxima semana. No es un ejercicio para que te agobies, todo lo contrario.

La intención es que compruebes cómo los plazos que te habías marcado son reales o necesitan de un pequeño ajuste. Al final de la semana, haz las modificaciones que consideres oportunas. Luego, de nuevo, toma los próximos siete días para comprobar que los cambios son buenos.

Repite este método todas las veces que te sean necesarias. No hay prisa. Se trata de uno de los puntos que marcarán la diferencia entre tener éxito o quedarte sólo en lo teórico.

6) Cambia tus prioridades

Como has podido ir comprobando en los puntos anteriores, el cambio es parte de tu vida. Los que mejor se adaptan a ellos, son los que evolucionan y sobreviven. Lo mismo ocurre con tus prioridades.

Después de esa semana de prueba seguro que has descubierto que lo que pensabas que era muy necesario para ti, ya no lo es tanto. Pues bien, de eso se trataba. De que elimines cualquier rastro de ilusión y planees tus objetivos de forma realista y sencilla.

 Ejercicio: selecciona esas prioridades que están cambiando en tu mente. Escribe el motivo por el cual lo hacen y encuentra una sustitución. Ese cambio también necesita someterse a una prueba, así que tampoco que apegues mucho a él.

Como estás viendo, una de las claves para ser feliz es aceptar que nada permanece, todo evoluciona. Y lo bueno de todo es que mientras dure, que se disfrute al máximo y sin reservas. La vida es demasiado corta para crearnos complicaciones a nosotros mismos.

Sección: Relaciones

Por Remedios gomis

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