10.000 enfermos mentales por adicción a los videojuegos en la provincia de Alicante
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La OMS declara el trastorno por videojuegos como una enfermedad mental que afectaría al menos al 2% de los 580.000 videojugadores contabilizados en la provincia

Si el chaval no se despega de los mandos de la consola, elige quedarse matando dragones asalir con los amigos, se irrita cuando no puede jugar y sus notas han bajado, a lo mejor tenga un inconveniente que requiera atención y régimen.

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De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras diez años de estudio, va a declarar la adicción a los videojuegos como patología mental.

Esto no significa, ni bastante menos, que todos los que juegan sean adictos, igual que no todos los que beben alcohol son alcohólicos, pero el aviso de la OMS a finales de diciembre de la incorporación del trastorno por videojuegos en su versión que viene de la Clasificación En todo el mundo de Anomalías de la salud (ICD-11) alerta de un inconveniente que, a juicio de los profesionales, perjudica a entre un 2% y un 3% de los videojugadores.

Además, se tiene que ver con todo de jovenes y adolescentes de 10 a 25 años, que es el tramo de edad con más grande incidencia.

Y sucede que, según el primer reporte sobre Prevención Escolar en Adicciones Tecnológicas en la Red social Valenciana, elaborado por la Conselleria de Sanidad, los jovenes de la provincia empiezan a usar el dispositivo a los 9,8 años de media y parte de su uso se destina a los videojuegos.

El reporte de la Organización De españa de Videojuegos de 2016, afirma que en España hay unos 15 millones de videojugadores, 580.000 de ellos en la provincia de Alicante.

En su más grande parte no tienen inconvenientes, pero por lo menos un 2% de ellos, bastante más de 10.000 alicantinos son adictos a los videojuegos, y requieren régimen.

Esto lo saben bien doctores y psicólogos que empiezan a conocer en consultas y centros de tratamientos de adicciones la llegada de personas, más que nada adolescentes, incapaces de vigilar su pulsión por los videojuegos.

La OMS cree que el trastorno por juego de plataformas tiene tres propiedades básicas: el usuario no puede vigilar el deseo de jugar; le proporciona cada vez más prioridad frente a otras ocupaciones diarias o relaciones familiares y sociales, y continúa jugando sin importar las secuelas negativas evidentes.

La Organización De america de Psiquiatría, en su manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales en el año 2014, ya ha incluído el trastorno por juego de apuesta entre las adicciones, lo que «supuso el reconocimiento de las denominadas formas de proceder adictivas» en las que se tiene dentro la adicción a los videojuegos, de la misma forma que ha indicado el psicólogo director de la Organización contra la ludopatía Vida Libre, Antonio Castaños.

«Este criterio comunmente guardado a las drogodependencias, actualiza una situación visible, constatada en distintos estudios y vivida por quienes nos ofrecemos a la costumbre terapéutica de sus afectados: la presencia de adicciones sin consumo de sustancia alguna, que se producirían desde determinados hábitos, abriendo la oportunidad de reconocimiento para otras», sugiere Castaños, para agregar que la Organización Estadounidense de Psiquiatría lo define como un «uso persistente y recurrente de videojuegos en Internet, frecuentemente con otros players, que hace un deterioro o malestar clínicamente importante.

Sus consecuencias y indicios son muy semejantes a los del trastorno por juego de apuesta».

A lo largo de años hubo entre los profesionales diferencias sobre el potencial adictivo de los videojuegos, pero, -continúa Castaños -«comenzaron a asistir a nuestras consultas mamás y padres de inferiores alarmados por las formas de proceder de sus hijos» como horarios desmesurados de uso, falta de razón hacia otras ocupaciones, discusiones con los padres por la negativa a dejar de jugar, irritabilidad cuando se le negaba, aislamiento, variación de los horarios de sueño, empeoramiento del desempeño estudiantil o laboral…

«Efectivamente -indica el psicólogo- tras considerar a los damnificados pudimos constatar que sus indicios eran muy semejantes a los del juego patológico y que, además, todos ellos compartían un tipo preciso de videojuegos, esos catalogados multijugador-online, cuyo potencial adictivo se incrementaba por su disponibilidad, al jugarse vía internet, sus niveles, imágenes y argumentos, cada vez más semejantes a la verdad y estimulantes, el deber de participación con el resto del conjunto para competir contra otros y el uso inclusive de dinero real para aumentar las configuraciones o integrar ampliaciones frecuentes».

Curación

¿Y qué puede llevar a cabo el afectado o sus padres para asistirle a sobrepasar este inconveniente? Tanto la Sanidad pública como la privada lo abordan ya como algún otra adicción.

Las entidades de prevención comunitarias hacen más que nada una tarea preventiva y de información acerca de las adicciones a las novedosas tecnologías entre las que se tiene dentro la adicción a los videojuegos.

Las Entidades de Formas de proceder Adictivas (Ucas), además se están encontrando cada vez con más personas que buscan asistencia para «desengancharse» del móvil y de los videojuegos.

Desde las Ucas se reenvía a algunos adictos a los centros de día de Acompañamiento a Régimen de Formas de proceder Adictivas dependientes de la Conselleria de Sanidad. Hay siete en la provincia. Francisco Juan, que gestiona los centros de Alicante, Alcoy y Dénia, asegura que «cada vez estamos más casos de adictos a los videojuegos, padres que nos vienen y nos dicen: Mi hijo de 17 años se pasa el día jugando, ¿qué hago? Como es realmente difícil alejarlos de internet y de las novedosas tecnologías, estamos trabajando en el establecimiento de unas pautas para elegir por un tipo de ocio alterno, les ayudamos a entablar novedosas capacidades sociales…

Hablamos de educar en la utilización responsable de las novedosas tecnologías y para eso es necesario acompañamiento de profesionales.

Francisco Juan y Antonio Castaños coinciden en la consideración de la prevención y la información a las familias con charlas en los centros institucionales incidiendo en los indicios de alerta. Con todo, creen que no se debe demonizar los videojuegos sino el exceso.

De la misma forma que indicó el psicólogo profesional en adicciones alicantino David López Rodríguez «lo que define una adicción a los videojuegos es que la persona tiene necesidad de estar jugando una excesiva proporción de tiempo, sin control y sin aptitud de limitarse». A su juicio, bastante más de dos horas cotidianas es elevado. López no posee inquietudes de la gravedad del inconveniente.

«En la consulta vemos ya hace años que es una adicción muy seria aunque en algunos espacios todavía no se reconozca.

Hay una línea muy fina entre lo que es una afición por los juegos y lo que es una adicción, pero existe y crea inconvenientes de salud tanto físicos con dolores de cuello, de cabeza, etc. como psicológicos y sociales».

El propósito de los profesionales frente los adictos es achicar el tiempo de juego y reeducar en la utilización responsable.

«En las socioadicciones como adicción al sexo, a internet, o a los videojuegos, es imposible buscar la abstinencia como frente el alcohol o las drogas.

Estamos trabajando la ansiedad y las respuestas de los damnificados a los estímulos para que, entre otras cosas, el que jugaba cinco horas al día juegue media y no lo pase mal».

Por su lado, la directora de Emprendimiento Hombre en Alicante, Consagración Jareño, asegura que «tenemos casos, más que nada de adolescentes, que hacen un uso abusivo de las novedosas tecnologías y los padres se ven incapaces de poner parámetros.

Frente esto intentamos mediar entre padres e hijos para que los padres logren limitar los tiempos, evadir que el PC esté en el cuarto del joven, etc, pero algunas veces es complicado.

Tuvimos un caso de un chico que inclusive dejó de ir al centro y la familia no sabía ya qué llevar a cabo. Es un inconveniente que va a más», concluye esta experta.

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